Fernando Cotta

“Mudo…”

“Mudo…”

A viva voz…

 

Mudo quedé de palabra y tinta,

mudo ante el abismo,

ante ti, querida abuela,

mudo ante la sentencia.

Te fuiste cual golondrina,

a ocupar otros campos y jardines.

En esta ocasión, querida amiga,

a tu puesto en el firmamento.

Lucero en la vida, y por el reglamento,

volaste a los confines del universo…

La hora no estaba escrita y sin embargo…

el momento apropiado.

Entre dulces suspiros acuñaste la cabeza,

entre esos instantes de gloria,

te despediste,

incluso batiste las alas, querida Josefa,

flotando entre dimensiones de vida,

para acercarte a decirme…

¡Fernando!, tú siempre has sido mi yerno.

¡Ay, suegra de mi vida!,

abuela de mis hijos,

corazón del mío pecho,

¡cómo me duele ese viaje!

Dios te tenga donde quieres,

yo te tengo….

donde siempre has querido, abuela,

en éste, tu corazón

para ti…

siempre abierto.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies